Seca la suela y límpiala con un cepillo de bronce, desde la espátula hacia el talón.
Ajusta la plancha de encerado a la temperatura indicada en la etiqueta de la cera que vayas a aplicar.
Cuando se alcance la temperatura, pon en contacto la cera y la plancha.
Haz un movimiento de ida y vuelta sobre la suela para depositar gotitas de cera.
Si sale humo al encerar, significa que la plancha está demasiado caliente.
Coloca la plancha sobre la suela y extiende la cera con movimientos de vaivén.
Para que la cera penetre en la suela, se necesita tiempo.
No vayas demasiado rápido, pero no dejes nunca de mover la plancha.
Cuando la cera se haya repartido de forma homogénea, haz dos movimientos de ida y vuelta sin parar para conseguir un acabado perfecto.
Limpia la plancha con un paño después de usarla. Ten cuidado de no quemarte.
Espera dos horas a que la cera se enfríe y penetre en la suela.