Pulir la hoja con una piedra permite eliminar las partículas y las rebabas que deja la lima tras el afilado.
El objetivo es suavizar las imperfecciones del filo que impiden un buen uso.
Elige la dureza de la piedra en función del uso que le vayas a dar.
- La piedra de grano 200 permite eliminar las mellas en el filo causadas por una piedra. Atención: la piedra de grano 200 es tan rugosa que puede rayar la suela.
- La piedra de grano 400 es una opción intermedia.
- La piedra de grano 600 es la denominada «universal».
- La piedra de grano 1000 es muy fina; es la última que se utiliza para conseguir un acabado preciso y deslizante.
Coloca tu material de canto y fíjalo con los tornillos de banco.
Las fijaciones deben quedar orientadas hacia ti.
Ponte guantes y coloca la piedra sobre el canto del lado de la suela.
Tira hacia ti ejerciendo una ligera presión.
Da una pasada a lo largo de todo el filo.
A continuación, coloca la piedra sobre la escuadra y apoya el conjunto sobre el canto.
Da 4 o 5 pasadas a lo largo de toda la longitud.
Para un buen acabado, pasa la goma por el borde del canto, desde la espátula hasta el talón, en un tramo de 5 cm.
¡Tus cantos ya están listos!