Pulir la hoja con una piedra permite eliminar las partículas y las rebabas que deja la lima tras el afilado.
El objetivo es suavizar las imperfecciones del filo que impiden un buen uso.
Elige la dureza de la piedra en función del uso que le vayas a dar.
- La piedra roja permite eliminar las mellas en el filo causadas por una piedra. Atención: la piedra 200 es tan rugosa que puede rayar la suela.
- La piedra azul es la denominada «universal».
- La piedra negra es muy fina; es la última que se utiliza para conseguir un acabado preciso y deslizante.
Coloca tu material de canto y fíjalo con los tornillos de banco.
Las fijaciones deben quedar orientadas hacia ti.
Ponte guantes y coloca la piedra sobre el canto, por el lado de la suela.
Tira hacia ti ejerciendo una ligera presión.
Da una pasada a lo largo de todo el filo.
A continuación, coloca la piedra sobre la escuadra y apoya el conjunto sobre el canto.
Da 4 o 5 pasadas a lo largo de toda la longitud.
Para un buen acabado, pasa la goma por el borde del canto, desde la espátula hasta el talón, en un tramo de 5 cm.
¡Tus cantos ya están listos!